Al igual que la lista anterior (diez directores influyentes en MI vida, no en la industria cinematográfica), ahora enumero diez pelis influyentes en mi vida, en cómo dieron forma a mi manera de percibir el mundo y el cine (por lo tanto, no incluyo cintas como la genial BRAVEHEART):
1) FLORES ROTAS, de Jim Jarmusch.
2) DESGRACIA, de Steve Jacobs.
3) NUNCA ME ABANDONES, de Mark Romanek.
4) AMERICAN HISTORY X, de Tony Kaye.
5) ANTES DEL AMANECER y ANTES DEL ATARDECER, de Richard Linklater.
6) CUBE, de Vincenzo Natali (película muy vinculada a mi asistencia al festival de cine fantástico de Málaga).
7) MEMENTO, de Christopher Nolan.
8) EL GRAN LEBOWSKI, de Joel Coen.
9) REQUIEM POR UN SUEÑO, de Darren Aronofsky.
10) EMBRIAGADO DE AMOR, de Paul Thomas Anderson. <-- Si habláramos de series, aquí habría que poner The Big Bang Theory.
sábado, 31 de marzo de 2012
viernes, 23 de marzo de 2012
MIS ESPERANZAS EN EL CINE ESPAÑOL (actualizado a 7 de marzo de 2013)
Ya saben que para mí (y para tantos otros) buena parte del cine español huele a rancio. Necesitamos cambiar en el estilo, pero más si cabe en lo temático. Hay brotes verdes. Hay esperanza. Creo que muchas películas se salvan, sólo que los medios, la crítica y hasta el público prefiere hablar de las más trilladas, esas que a veces están pasables y en muchas ocasiones repelen al espectador. He aquí mi lista de directores españoles promisorios:
Un último comentario: algunos de los que incluyo pueden ser unos absolutos cretinos... sólo digo que pongo algo de fe en ellos. Total, hay "vacas sagradas" del cine español que para mí sólo han hecho mierda, así que podemos tolerar alguna pifia en mi lista.
1) JUAN ANTONIO BAYONA: "Lo imposible".
2) NACHO VIGALONDO: "Extraterrestre".
3) DANIEL SÁNCHEZ ARÉVALO: "Primos".
4) RODRIGO CORTÉS: "Buried".
5) JAUME BALAGUERÓ: "REC", "Darkness".
6) KOLDO SERRA: "Bosque de sombras".
7) GONZALO LÓPEZ-GALLEGO: "El rey de la montaña".
8) JORGE SÁNCHEZ-CABEZUDO: "La noche de los girasoles".
9) JUAN CARLOS FRESNADILLO: "Intacto".
10) Los hermanos PASTOR: "Los últimos días"
11) Ya más asentados: ALEJANDRO AMENÁBAR y ÁLEX DE LA IGLESIA.
Un último comentario: algunos de los que incluyo pueden ser unos absolutos cretinos... sólo digo que pongo algo de fe en ellos. Total, hay "vacas sagradas" del cine español que para mí sólo han hecho mierda, así que podemos tolerar alguna pifia en mi lista.
1) JUAN ANTONIO BAYONA: "Lo imposible".
2) NACHO VIGALONDO: "Extraterrestre".
3) DANIEL SÁNCHEZ ARÉVALO: "Primos".
4) RODRIGO CORTÉS: "Buried".
5) JAUME BALAGUERÓ: "REC", "Darkness".
6) KOLDO SERRA: "Bosque de sombras".
7) GONZALO LÓPEZ-GALLEGO: "El rey de la montaña".
8) JORGE SÁNCHEZ-CABEZUDO: "La noche de los girasoles".
9) JUAN CARLOS FRESNADILLO: "Intacto".
10) Los hermanos PASTOR: "Los últimos días"
11) Ya más asentados: ALEJANDRO AMENÁBAR y ÁLEX DE LA IGLESIA.
viernes, 2 de marzo de 2012
LOS DIEZ DIRECTORES QUE MÁS HAN CONDICIONADO MI FORMA DE VER EL CINE
¡Ojo! No los mejores, ni los que más me gustan... sólo señalo los más influyentes o singulares en cuanto a la forma en que veo el cine.
He dejado fuera a varios que en su día me parecieron muy influyentes: Julio Medem, Sam Raimi, Vincenzo Natali, Steven Soderbergh, Tarantino, entre otros. Por algún motivo, ahora no me parecen tan influyentes para MI forma de entender el cine.
He dejado fuera a los clásicos: Billy Wilder, Kubrick, etcétera. Mi selección es muy contemporánea.
Por último, el orden es arbitrario, por lo que el primero no es el más influyente ni el décimo el menos. Ahí voy:
1) JOEL Y ETHAN COEN. Porque han sido unos padres para mí. Porque me lo han enseñado todo. Porque he disfrutado su cine más que ninguna otra cosa en el mundo. Porque la singularidad de los hermanos Coen está fuera de toda duda. Postmodernidad y tradición, pastiche y homenaje, innovación y clasicismo. Ésos son los directores siameses.
2) GUS VAN SANT. Por su estética grunge. Por sus planos larguísimos inspirados en el cine de Bela Tarr (cine que no he visto, por lo tanto mi influencia es Gus Van Sant). Por su indomable Will Hunting. Por seguir empeñado en hacer underground cuando no tendría por qué.
3) DAVID LYNCH. Por sus atmósferas sofocantes. Por hacer un cine que me cabrea y que no entiendo. Por joderme la vida con un cine imposible... pero por hacer las escenas de sexo más sensuales que he visto en toda mi vida (quien haya visto la escena de Patricia Arquette en el desierto con música de This Mortal Coil sabe de lo que le hablo... pero también me vale el lésbico maravilloso con música de Badalamenti en Mullholand Drive).
4) LARS VON TRIER. Porque sabe revolverte las tripas, para bien o para mal. Porque hizo teatro con formato cinematográfico y porque sabe cómo destrozar la belleza del cine para que te fijes en el contenido, no en la forma. Su trilogía inacabada USA me parece un tratado de ética acojonante.
5) RICHARD LINKLATER. Porque hizo dos dramas románticos con una estética exquisita. Porque la rotoscopia tiene sentido en sus historias. Porque sus planos tienen una magia que soy incapaz de descifrar.
6) KUSTURICA. Porque me descubrió el “realismo mágico” en cine. Porque su música y su manera de entender la identidad me divierten. Porque es un excéntrico y sus personajes están desatados.
7) WERNER HERZOG. Porque como documentalista no tiene precio. Es un fuera de serie y un cachondo perverso.
8) KEVIN SMITH. Porque le debo muchísimas risas y el hecho de que haya hecho mucha mierda no evita que fue absolutamente influyente en mi adolescencia. Fui un friki obsesionado con la trilogía de New Jersey.
9) PAUL THOMAS-ANDERSON. Porque tiene una impronta brutal y porque creo que lo mejor de este director está por venir, aunque para mí ha hecho alguna que otra obra maestra (Magnolia, por ejemplo. Robert Altman es anterior, pero quien me influyó fue Thomas-Anderson).
10) SHYAMALAN. Porque aunque se estrelló con su película Airbender y nunca ha convencido a la crítica, ha creado una estética absolutamente reconocible, creando un mundo visual al alcance de muy pocos.
He dejado fuera a varios que en su día me parecieron muy influyentes: Julio Medem, Sam Raimi, Vincenzo Natali, Steven Soderbergh, Tarantino, entre otros. Por algún motivo, ahora no me parecen tan influyentes para MI forma de entender el cine.
He dejado fuera a los clásicos: Billy Wilder, Kubrick, etcétera. Mi selección es muy contemporánea.
Por último, el orden es arbitrario, por lo que el primero no es el más influyente ni el décimo el menos. Ahí voy:
1) JOEL Y ETHAN COEN. Porque han sido unos padres para mí. Porque me lo han enseñado todo. Porque he disfrutado su cine más que ninguna otra cosa en el mundo. Porque la singularidad de los hermanos Coen está fuera de toda duda. Postmodernidad y tradición, pastiche y homenaje, innovación y clasicismo. Ésos son los directores siameses.
2) GUS VAN SANT. Por su estética grunge. Por sus planos larguísimos inspirados en el cine de Bela Tarr (cine que no he visto, por lo tanto mi influencia es Gus Van Sant). Por su indomable Will Hunting. Por seguir empeñado en hacer underground cuando no tendría por qué.
3) DAVID LYNCH. Por sus atmósferas sofocantes. Por hacer un cine que me cabrea y que no entiendo. Por joderme la vida con un cine imposible... pero por hacer las escenas de sexo más sensuales que he visto en toda mi vida (quien haya visto la escena de Patricia Arquette en el desierto con música de This Mortal Coil sabe de lo que le hablo... pero también me vale el lésbico maravilloso con música de Badalamenti en Mullholand Drive).
4) LARS VON TRIER. Porque sabe revolverte las tripas, para bien o para mal. Porque hizo teatro con formato cinematográfico y porque sabe cómo destrozar la belleza del cine para que te fijes en el contenido, no en la forma. Su trilogía inacabada USA me parece un tratado de ética acojonante.
5) RICHARD LINKLATER. Porque hizo dos dramas románticos con una estética exquisita. Porque la rotoscopia tiene sentido en sus historias. Porque sus planos tienen una magia que soy incapaz de descifrar.
6) KUSTURICA. Porque me descubrió el “realismo mágico” en cine. Porque su música y su manera de entender la identidad me divierten. Porque es un excéntrico y sus personajes están desatados.
7) WERNER HERZOG. Porque como documentalista no tiene precio. Es un fuera de serie y un cachondo perverso.
8) KEVIN SMITH. Porque le debo muchísimas risas y el hecho de que haya hecho mucha mierda no evita que fue absolutamente influyente en mi adolescencia. Fui un friki obsesionado con la trilogía de New Jersey.
9) PAUL THOMAS-ANDERSON. Porque tiene una impronta brutal y porque creo que lo mejor de este director está por venir, aunque para mí ha hecho alguna que otra obra maestra (Magnolia, por ejemplo. Robert Altman es anterior, pero quien me influyó fue Thomas-Anderson).
10) SHYAMALAN. Porque aunque se estrelló con su película Airbender y nunca ha convencido a la crítica, ha creado una estética absolutamente reconocible, creando un mundo visual al alcance de muy pocos.
lunes, 20 de febrero de 2012
ENTREVISTA CON PHILIPPE VAN PARIJS
Todo el que me conoce sabe cuál ha sido el sueño de mi vida: no trabajar y que me paguen por ello... y además, convencerme de que merezco ese salario aunque no aporte nada a la sociedad. Como alguno sabe, esa propuesta existe y se conoce como RENTA BÁSICA (de ciudadanía). Por fin he entrevistado al padre de la Renta Básica tal y como se propone en la actualidad. Hablo del belga PHILIPPE VAN PARIJS, que ha tenido la amabilidad de responder a unas preguntas (hay un poco de todo... el que quiera conocer la Renta Básica en profunidad, que se compre el libro LA RENTA BÁSICA: UNA MEDIDA EFICAZ PARA LUCHAR CONTRA LA POBREZA). Os dejo con él:
ENTREVISTA CON PHILIPPE VAN PARIJS
ANDRÉS LOMEÑA: Gracias a usted, a Daniel Raventós y a otros, los españoles empezamos a familiarizarnos con la idea de la Renta Básica de Ciudadanía. Usted propone un ingreso o salario básico incondicional que debería darse a todos los ciudadanos (trabajen o no). He tratado de divulgar sus ideas y siempre me he encontrado con el mismo escollo: los “gorrones” (free-riders). Buena parte de los ciudadanos siguen sin entender por qué deberíamos pagar un ingreso básico a personas que deliberadamente deciden no trabajar, o que de hecho nunca han trabajado. ¿Cómo se justifica la existencia de estos “surfistas de Malibú”, por decirlo a la manera de John Rawls?
PHILIPPE VAN PARIJS: La justificación de una Renta Básica incondicional aparece en mi libro Libertad real para todos. La idea central es que no está financiada como una parte del fruto del trabajo de un trabajador, sino como un impuesto pagado por quienes más se benefician de lo que nos ha sido dado por naturaleza, por las generaciones pasadas y por el saber hacer incorporado en todos los aspectos de nuestras instituciones sociales y económicas. Una Renta Básica entregada a “todos” y financiada de una forma predecible y sostenible no trae como consecuencia la explotación de los trabajadores por parte de los aprovechados o gorrones. Equivale a un justo “intercambio de regalos” que de lo contrario sería apropiado injusta y desigualmente por los miembros más aventajados de una comunidad. Por otro lado, aparte de los simples derechos que incluyen una Renta Básica incondicional, las personas pueden asumir toda suerte de iniciativas cooperativas, que incluyen riesgos y producen beneficios. La injusta existencia de gorrones a expensas de quienes llevan toda la “carga” puede darse en este contexto y puede ser legítimamente condenada. Los criterios de justicia cooperativa son relevantes para tales situaciones… pero la Renta Básica incondicional es parte de la justicia distributiva y ésta debe prevalecer.
AL: Su último libro, Justicia lingüística para Europa y para el mundo, es una extensión de su visión ética de la justicia para asuntos lingüísticos en contextos multiculturales. Ha propuesto un “impuesto lingüístico” debido al bilingüismo asimétrico de algunas regiones. No estoy seguro de si he entendido su planteamiento. Por ejemplo, yo gasto esfuerzos en aprender inglés mientras la gente de habla inglesa no gasta tiempo aprendiendo español. A mi juicio, yo tengo más libertad de discurso que ellos. ¿En qué contexto sugiere un impuesto lingüístico y por qué se penaliza a los free-riders (gorrones) anglófonos?
PvP: La práctica de una lengua vehicular común es precisamente una de esas operaciones cooperativas. Compartir un idioma es un bien público importante que beneficia a todos los que lo usan para comunicarse con hablantes nativos de otras lenguas. Pero la carga de producir este bien público necesita ser compartida justamente entre todos los beneficiarios. La forma más sencilla de lograr esto sería imponiendo un impuesto lingüístico a los anglófonos con la intención de subvencionar el aprendizaje de lenguas por los no anglófonos. Discuto esta opción en mi libro, pero no la propongo seriamente. En su lugar, yo sostengo varias formas de “free riding” (gorroneo) compensatorio, como por ejemplo la “caza furtiva” de contenidos anglófonos en la web. Nada de esto tiene que ver con la “libertad real para todos” (incluyendo expresarse uno mismo), que resume mi concepción de la justicia distributiva. Esa concepción es relevante para el capítulo tres, que se centra en la competencia lingüística como una ventaja individual, pero no para el capítulo dos, que se centra en el lenguaje como un bien público y de este modo se trata la justicia lingüística como justicia cooperativa.
AL: Vayamos a un caso real, mi favorito cuando se trata de discutir con mis amigos catalanes. Grosso modo, en Cataluña se habla catalán y castellano indistintamente. Sin embargo, en la escuela secundaria se estudia en catalán porque es la lengua vehicular. ¿Comparte esta política lingüística?
PvP: La preocupación de la justicia distributiva como “libertad real para todos” y de la justicia lingüística como “paridad de estima” (capítulos cuatro y cinco del libro) es una combinación de dos cosas: el aumento de los requisitos para la comunicación a través de las fronteras y la protección territorial de las lenguas más vulnerables. Comunicarse más allá de tus fronteras puede, en algunos casos, ser practicable, cuando hay sólo dos lenguas implicadas, a través del aprendizaje mutuo de la otra lengua. En otros casos, sólo es realista compartir un idioma suprarregional o supranacional. Al mismo tiempo, las comunidades lingüísticas deben tener la opción de prevenir el desplazamiento de sus lenguas por otras más fuertes. Éstas pueden hacerlo adoptando lo que yo llamo un “régimen lingüístico coercitivo y territorialmente diferenciado”, por ejemplo, imponer restricciones al uso del idioma en las comunicaciones públicas y la educación dentro de un territorio particular.
AL: Según algunas personas, la parálisis del gobierno belga ha sido buena para demostrar que la crisis económica puede ser superada sin partidos políticos. ¿Cuál es su opinion?
PvP: Después un año y medio de negociaciones, Bélgica ahora tiene un gobierno de coalición con un programa de reformas institucionales. La crisis económica no ha desaparecido, ya sea con el gobierno o sin él. La crisis y otros problemas sólo pueden ser resueltos en una escala mayor, en particular en el nivel de la Unión Europea. Para que esto sea posible, necesitamos instituciones políticas que puedan funcionar bien en un nivel que no comprenda una única nación. Eso no es fácil, como quedó demostrado en la reciente historia de Bélgica; una política que cada vez puede entenderse menos como perteneciente a una “nación”. Además, las decisiones que persiguen más justicia social a nivel europeo necesitarán movilizaciones más allá de las fronteras de los estados miembros como una herramienta indispensable. Ésta es la razón fundamental por la que defiendo una democratización rápida de una lengua vehicular europea.
AL: Por último, el filósofo alemán Peter Sloterdijk ha dicho que el Estado del Bienestar es una cleptocracia, es decir, un régimen donde gobiernan los ladrones. ¿Qué piensa de esta polémica?
PvP: El pasaje más sensato de este artículo de Sloterdijk es el siguiente: “Nosotros ya hemos escrito el título del próximo capítulo de nuestra historia: El pillaje del futuro por el presente”. Debido al peso de la deuda pública y del sistema de pensiones, así como al daño medioambiental a largo plazo y al fallo de la curva de crecimiento demográfico a nivel global, la generación actual en el poder está en proceso de infligir una seria injusticia a la más joven y a la que está aún por nacer. Un generoso pero insostenible Estado del Bienestar puede tener algo que ver con esto, pero todavía más la insuficiente carga impositiva de los individuos más ricos, la inadecuada regulación de las multinacionales y la falta de un sistema de pensiones fiable en los países menos desarrollados.
La mayoría de lo que nosotros podemos ganar a través de nuestros salarios no se debe a nuestros esfuerzos, sino al tremendo privilegio de las oportunidades que nos han dado en virtud de dónde y cuándo hemos nacido. Los cleptócratas, de este modo, son aquellos que quieren conservar el total de sus ingresos en lugar de compartirlos. Esto no significa que no haya usos de los impuestos vergonzosos e inútiles, como por ejemplo pagar altos salarios a empleados públicos ineficientes y bien protegidos por sus conexiones políticas, o dar altos beneficios a algunos solicitantes que no satisfacen las condiciones de elegibilidad. La integridad y la eficiencia deberían ser preocupaciones centrales para cualquiera en un cargo público. Pero esto está lejos de convertir al Estado del Bienestar, o a una parte significativa de éste, en un sistema intrínsecamente cleptocrático, menos aún la parte que consiste en dar a todos un suelo seguro en el que puedan permanecer.
ANDRÉS LOMEÑA CANTOS
20/02/2012
ENTREVISTA CON PHILIPPE VAN PARIJS
ANDRÉS LOMEÑA: Gracias a usted, a Daniel Raventós y a otros, los españoles empezamos a familiarizarnos con la idea de la Renta Básica de Ciudadanía. Usted propone un ingreso o salario básico incondicional que debería darse a todos los ciudadanos (trabajen o no). He tratado de divulgar sus ideas y siempre me he encontrado con el mismo escollo: los “gorrones” (free-riders). Buena parte de los ciudadanos siguen sin entender por qué deberíamos pagar un ingreso básico a personas que deliberadamente deciden no trabajar, o que de hecho nunca han trabajado. ¿Cómo se justifica la existencia de estos “surfistas de Malibú”, por decirlo a la manera de John Rawls?
PHILIPPE VAN PARIJS: La justificación de una Renta Básica incondicional aparece en mi libro Libertad real para todos. La idea central es que no está financiada como una parte del fruto del trabajo de un trabajador, sino como un impuesto pagado por quienes más se benefician de lo que nos ha sido dado por naturaleza, por las generaciones pasadas y por el saber hacer incorporado en todos los aspectos de nuestras instituciones sociales y económicas. Una Renta Básica entregada a “todos” y financiada de una forma predecible y sostenible no trae como consecuencia la explotación de los trabajadores por parte de los aprovechados o gorrones. Equivale a un justo “intercambio de regalos” que de lo contrario sería apropiado injusta y desigualmente por los miembros más aventajados de una comunidad. Por otro lado, aparte de los simples derechos que incluyen una Renta Básica incondicional, las personas pueden asumir toda suerte de iniciativas cooperativas, que incluyen riesgos y producen beneficios. La injusta existencia de gorrones a expensas de quienes llevan toda la “carga” puede darse en este contexto y puede ser legítimamente condenada. Los criterios de justicia cooperativa son relevantes para tales situaciones… pero la Renta Básica incondicional es parte de la justicia distributiva y ésta debe prevalecer.
AL: Su último libro, Justicia lingüística para Europa y para el mundo, es una extensión de su visión ética de la justicia para asuntos lingüísticos en contextos multiculturales. Ha propuesto un “impuesto lingüístico” debido al bilingüismo asimétrico de algunas regiones. No estoy seguro de si he entendido su planteamiento. Por ejemplo, yo gasto esfuerzos en aprender inglés mientras la gente de habla inglesa no gasta tiempo aprendiendo español. A mi juicio, yo tengo más libertad de discurso que ellos. ¿En qué contexto sugiere un impuesto lingüístico y por qué se penaliza a los free-riders (gorrones) anglófonos?
PvP: La práctica de una lengua vehicular común es precisamente una de esas operaciones cooperativas. Compartir un idioma es un bien público importante que beneficia a todos los que lo usan para comunicarse con hablantes nativos de otras lenguas. Pero la carga de producir este bien público necesita ser compartida justamente entre todos los beneficiarios. La forma más sencilla de lograr esto sería imponiendo un impuesto lingüístico a los anglófonos con la intención de subvencionar el aprendizaje de lenguas por los no anglófonos. Discuto esta opción en mi libro, pero no la propongo seriamente. En su lugar, yo sostengo varias formas de “free riding” (gorroneo) compensatorio, como por ejemplo la “caza furtiva” de contenidos anglófonos en la web. Nada de esto tiene que ver con la “libertad real para todos” (incluyendo expresarse uno mismo), que resume mi concepción de la justicia distributiva. Esa concepción es relevante para el capítulo tres, que se centra en la competencia lingüística como una ventaja individual, pero no para el capítulo dos, que se centra en el lenguaje como un bien público y de este modo se trata la justicia lingüística como justicia cooperativa.
AL: Vayamos a un caso real, mi favorito cuando se trata de discutir con mis amigos catalanes. Grosso modo, en Cataluña se habla catalán y castellano indistintamente. Sin embargo, en la escuela secundaria se estudia en catalán porque es la lengua vehicular. ¿Comparte esta política lingüística?
PvP: La preocupación de la justicia distributiva como “libertad real para todos” y de la justicia lingüística como “paridad de estima” (capítulos cuatro y cinco del libro) es una combinación de dos cosas: el aumento de los requisitos para la comunicación a través de las fronteras y la protección territorial de las lenguas más vulnerables. Comunicarse más allá de tus fronteras puede, en algunos casos, ser practicable, cuando hay sólo dos lenguas implicadas, a través del aprendizaje mutuo de la otra lengua. En otros casos, sólo es realista compartir un idioma suprarregional o supranacional. Al mismo tiempo, las comunidades lingüísticas deben tener la opción de prevenir el desplazamiento de sus lenguas por otras más fuertes. Éstas pueden hacerlo adoptando lo que yo llamo un “régimen lingüístico coercitivo y territorialmente diferenciado”, por ejemplo, imponer restricciones al uso del idioma en las comunicaciones públicas y la educación dentro de un territorio particular.
AL: Según algunas personas, la parálisis del gobierno belga ha sido buena para demostrar que la crisis económica puede ser superada sin partidos políticos. ¿Cuál es su opinion?
PvP: Después un año y medio de negociaciones, Bélgica ahora tiene un gobierno de coalición con un programa de reformas institucionales. La crisis económica no ha desaparecido, ya sea con el gobierno o sin él. La crisis y otros problemas sólo pueden ser resueltos en una escala mayor, en particular en el nivel de la Unión Europea. Para que esto sea posible, necesitamos instituciones políticas que puedan funcionar bien en un nivel que no comprenda una única nación. Eso no es fácil, como quedó demostrado en la reciente historia de Bélgica; una política que cada vez puede entenderse menos como perteneciente a una “nación”. Además, las decisiones que persiguen más justicia social a nivel europeo necesitarán movilizaciones más allá de las fronteras de los estados miembros como una herramienta indispensable. Ésta es la razón fundamental por la que defiendo una democratización rápida de una lengua vehicular europea.
AL: Por último, el filósofo alemán Peter Sloterdijk ha dicho que el Estado del Bienestar es una cleptocracia, es decir, un régimen donde gobiernan los ladrones. ¿Qué piensa de esta polémica?
PvP: El pasaje más sensato de este artículo de Sloterdijk es el siguiente: “Nosotros ya hemos escrito el título del próximo capítulo de nuestra historia: El pillaje del futuro por el presente”. Debido al peso de la deuda pública y del sistema de pensiones, así como al daño medioambiental a largo plazo y al fallo de la curva de crecimiento demográfico a nivel global, la generación actual en el poder está en proceso de infligir una seria injusticia a la más joven y a la que está aún por nacer. Un generoso pero insostenible Estado del Bienestar puede tener algo que ver con esto, pero todavía más la insuficiente carga impositiva de los individuos más ricos, la inadecuada regulación de las multinacionales y la falta de un sistema de pensiones fiable en los países menos desarrollados.
La mayoría de lo que nosotros podemos ganar a través de nuestros salarios no se debe a nuestros esfuerzos, sino al tremendo privilegio de las oportunidades que nos han dado en virtud de dónde y cuándo hemos nacido. Los cleptócratas, de este modo, son aquellos que quieren conservar el total de sus ingresos en lugar de compartirlos. Esto no significa que no haya usos de los impuestos vergonzosos e inútiles, como por ejemplo pagar altos salarios a empleados públicos ineficientes y bien protegidos por sus conexiones políticas, o dar altos beneficios a algunos solicitantes que no satisfacen las condiciones de elegibilidad. La integridad y la eficiencia deberían ser preocupaciones centrales para cualquiera en un cargo público. Pero esto está lejos de convertir al Estado del Bienestar, o a una parte significativa de éste, en un sistema intrínsecamente cleptocrático, menos aún la parte que consiste en dar a todos un suelo seguro en el que puedan permanecer.
ANDRÉS LOMEÑA CANTOS
20/02/2012
miércoles, 15 de febrero de 2012
ENTREVISTA CON DAVID BORDWELL
Minientrevista con el teórico de cine DAVID BORDWELL.
ENTREVISTA CON DAVID BORDWELL
ANDRÉS LOMEÑA: Después de los grandes maestros de la teoría cinematográfica, parece que viviéramos en una fase “posteórica”. Ya apenas hay teóricos del cine que sean a la vez cineastas, como Tarkovsky. Por lo tanto, ¿quiénes son los innovadores del cine actual? ¿Lars von Trier? ¿Aronofsky?
DAVID BORDWELL: No estoy seguro de esa conexión entre teoría cinematográfica y producción cinematográfica. No creo que los estudios de cine, al menos en Estados Unidos, tuvieran mucha idea sobre cómo proceder en esta disciplina. Las personas pensaban más en términos de doctrinas que de preguntas empíricas y conceptos que pudieran ser cuidadosamente expuestos. Creo que es justo decir que desde la llegada de la semiótica en los años sesenta, pocas personas han tenido interés en el entendimiento de los principios estéticos que intervienen en el cine. La mayoría de los norteamericanos están interesados en describir el impacto cultural de las películas. Por otra parte, pienso que hay todavía muchos cineastas innovadores: von Trier, pero no Aronofsky (a los europeos les gusta más que a los americanos); además, Bela Tarr, Hirokazu Kore-eda, Kiarostami, Guerin, y, desde un punto de vista más comercial, Almodóvar y Johnnie To Kei-fung.
AL: ¿Le gustan los divertidos análisis cinematográficos de orientación marxista y psicoanalítica del filósofo esloveno Zizek?
DB: No comparto tu interés por los acercamientos psicoanalíticos o marxistas, puesto que éstos dominaron los estudios de cine de Estados Unidos durante veinte o treinta años y no produjeron nada duradero. Zizek me parece muy poco informado sobre cine, y tan empeñado en parecer de broma, que no puedo considerarlo un investigador serio, sino más bien un comediante para entretener a los estudiantes de humanidades.
AL: ¿Cómo valora la importancia de un analista de guiones como Robert McKee?
DB: Creo que muchos creadores de Hollywood asisten a los seminarios de McKee. Son un poco diferentes a los de Syd Field y Linda Seger, creo, puesto que él ha visto muchas películas poco convencionales (no estadounidenses) para incorporarlas a su modelo. Él me parece menos “estructurador” que Field y Seger.
AL: ¿Ve útil la teoría de los mundos posibles para la teoría cinematográfica?
DB: Estuve leyendo sobre teoría de los mundos posibles en los años ochenta y noventa y confieso que no la he encontrado útil para las cuestiones que investigo.
AL: ¿Qué está preparando en estos momentos? No sé si tendrá que sacar nuevas ediciones de sus libros con los avances tecnológicos que se avecinan con El Hobbit.
DB: Mi mujer Kristin Thompson ha hecho mucha investigación sobre Jackson y sus proyectos relacionados con Tolkien, así que dejo esta respuesta para ella. Yo estoy trabajando en un libro sobre el cine norteamericano de los años cuarenta. Básicamente, me considero un historiador de las formas y los estilos, pero también estoy interesado en el entendimiento de la transición hacia el cine digital. Así que puede que me lance a escribir un pequeño libro sobre eso esta primavera.
AL: ¿Alguna conclusión?
DB: Leo mayoritariamente para mis investigaciones, pero escribo sobre mis diversos intereses en el blog, así que los lectores que estén interesados en mis pensamientos actuales pueden visitarlo.
15 de febrero de 2012
Andrés Lomeña
ENTREVISTA CON DAVID BORDWELL
ANDRÉS LOMEÑA: Después de los grandes maestros de la teoría cinematográfica, parece que viviéramos en una fase “posteórica”. Ya apenas hay teóricos del cine que sean a la vez cineastas, como Tarkovsky. Por lo tanto, ¿quiénes son los innovadores del cine actual? ¿Lars von Trier? ¿Aronofsky?
DAVID BORDWELL: No estoy seguro de esa conexión entre teoría cinematográfica y producción cinematográfica. No creo que los estudios de cine, al menos en Estados Unidos, tuvieran mucha idea sobre cómo proceder en esta disciplina. Las personas pensaban más en términos de doctrinas que de preguntas empíricas y conceptos que pudieran ser cuidadosamente expuestos. Creo que es justo decir que desde la llegada de la semiótica en los años sesenta, pocas personas han tenido interés en el entendimiento de los principios estéticos que intervienen en el cine. La mayoría de los norteamericanos están interesados en describir el impacto cultural de las películas. Por otra parte, pienso que hay todavía muchos cineastas innovadores: von Trier, pero no Aronofsky (a los europeos les gusta más que a los americanos); además, Bela Tarr, Hirokazu Kore-eda, Kiarostami, Guerin, y, desde un punto de vista más comercial, Almodóvar y Johnnie To Kei-fung.
AL: ¿Le gustan los divertidos análisis cinematográficos de orientación marxista y psicoanalítica del filósofo esloveno Zizek?
DB: No comparto tu interés por los acercamientos psicoanalíticos o marxistas, puesto que éstos dominaron los estudios de cine de Estados Unidos durante veinte o treinta años y no produjeron nada duradero. Zizek me parece muy poco informado sobre cine, y tan empeñado en parecer de broma, que no puedo considerarlo un investigador serio, sino más bien un comediante para entretener a los estudiantes de humanidades.
AL: ¿Cómo valora la importancia de un analista de guiones como Robert McKee?
DB: Creo que muchos creadores de Hollywood asisten a los seminarios de McKee. Son un poco diferentes a los de Syd Field y Linda Seger, creo, puesto que él ha visto muchas películas poco convencionales (no estadounidenses) para incorporarlas a su modelo. Él me parece menos “estructurador” que Field y Seger.
AL: ¿Ve útil la teoría de los mundos posibles para la teoría cinematográfica?
DB: Estuve leyendo sobre teoría de los mundos posibles en los años ochenta y noventa y confieso que no la he encontrado útil para las cuestiones que investigo.
AL: ¿Qué está preparando en estos momentos? No sé si tendrá que sacar nuevas ediciones de sus libros con los avances tecnológicos que se avecinan con El Hobbit.
DB: Mi mujer Kristin Thompson ha hecho mucha investigación sobre Jackson y sus proyectos relacionados con Tolkien, así que dejo esta respuesta para ella. Yo estoy trabajando en un libro sobre el cine norteamericano de los años cuarenta. Básicamente, me considero un historiador de las formas y los estilos, pero también estoy interesado en el entendimiento de la transición hacia el cine digital. Así que puede que me lance a escribir un pequeño libro sobre eso esta primavera.
AL: ¿Alguna conclusión?
DB: Leo mayoritariamente para mis investigaciones, pero escribo sobre mis diversos intereses en el blog, así que los lectores que estén interesados en mis pensamientos actuales pueden visitarlo.
15 de febrero de 2012
Andrés Lomeña
sábado, 4 de febrero de 2012
DOS LIBROS INTERESANTES
Mis dos últimas adquisiciones:
- EL PENSAMIENTO POWERPOINT, de Franck Frommer. Éste trata sobre cómo Powerpoint nos estupidiza.
- ERÓTICA DE LA AUTOAYUDA, de David Viñas. Un lúcido análisis sobre las estrategias que utilizan todos los libros de autoayuda.
Son libros sencillitos. Creo que se ocupan de una idea muy concreta de la sociedad actual (totalmente banalizada) y por eso merece la pena tenerlos en la biblioteca. Nada más.
- EL PENSAMIENTO POWERPOINT, de Franck Frommer. Éste trata sobre cómo Powerpoint nos estupidiza.
- ERÓTICA DE LA AUTOAYUDA, de David Viñas. Un lúcido análisis sobre las estrategias que utilizan todos los libros de autoayuda.
Son libros sencillitos. Creo que se ocupan de una idea muy concreta de la sociedad actual (totalmente banalizada) y por eso merece la pena tenerlos en la biblioteca. Nada más.
jueves, 8 de diciembre de 2011
ENTREVISTA CON MARIE-LAURE RYAN (2)
Mi segunda entrevista digital con Marie-Laure Ryan.
ENTREVISTA CON MARIE-LAURE RYAN
ANDRÉS LOMEÑA: Quisiera preguntarle por los “mundos de ficción”. Creo que ha iniciado, junto con Lubomir Dolezel, Thomas Pavel, Umberto Eco y algunos otros, una revolución teórica. Últimamente, los mundos ficcionales parecen de capa caída. ¿Qué ha ocurrido? ¿Es posible resucitar estos estudios?
MARIE-LAURE RYAN: Hay un gran interés por la pregunta de la ficción y por la idea de “mundos”. Todo esto constituye los llamados “mundos de ficción”. Sobre todo en Francia, la obra de Jean-Marie Schaeffer sobre la ficción y la reciente antología de Francoise Lavocat, La theorie litteraire des mondes posibles, demuestran este interés. A mí me han pedido contribuir con artículos sobre la teoría de los mundos posibles en varias enciclopedias. Adjunto mi contribución más reciente en este campo, que será publicada muy pronto en el Handbook of Narratology: http://hup.sub.uni-hamburg.de/lhn/index.php/Main_Page.
Una idea que está poniéndose de moda es la noción de “storyworld” (que cubre los textos de ficción y los de no ficción). Organicé una conferencia sobre “Storyworlds a través de los medios” el pasado verano en Mainz, Alemania (la casa natal de Johannes Gutenberg... allí están muy interesados en los medios). La web es: http://www.storyworlds.de/. Ahora estoy en el proceso de editar un volumen con los artículos de esas conferencias.
Por último, pienso que ha habido un renacimiento del interés en los mundos posibles debido a la tecnología digital y al fenómeno de los mundos online, como por ejemplo World of Warcraft. Es como si los mundos posibles se hubieran materializado.
AL: Possible worlds, artificial intelligence and narrative theory es un libro difícil de conseguir. ¿Ha pensado en publicar una nueva edición?
MLR: Lo he estado pensando, pero he estado tan ocupada con otros proyectos que no he tenido tiempo para hacerlo. El libro está aún disponible en Amazon.com como impresión bajo demanda.
AL: Me gustaría hablar de su tipología de los mundos posibles. Nadie ha escrito una tan clara y completa como la suya. Thomas Pavel no dijo demasiado en su libro Fictional worlds. Brian McHale tampoco. Lubomir Dolezel es quien hizo una propuesta más clara con sus mundos de ficción organizados según ciertas restricciones: aléticas, deónticas, axiológicas y epistemológicas. Sus categorías son más complejas, donde hay un inventario de unas nueve o diez relaciones de accesibilidad. ¿Podemos establecer alguna conexión entre esas dos tipologías? ¿Ha hablado alguna vez con Lubomir Dolezel, Thomas Pavel o Umberto Eco para alcanzar algún consenso o conclusión sobre los mundos de ficción?
MLR: No he hablado con ninguno de esos académicos sobre construir una tipología general, pero creo que la tipología de Dolezel y la mía son compatibles. Las categorías de Dolezel describen tipos de tramas, o mejor dicho, tipos de conflicto. Éstas se centran en “acontecimientos”. Mi tipología, basada en las relaciones de accesibilidad, tiene que ver con la configuración de un “storyworld”: qué existe, qué es posible en él. Dentro de la mayoría de mis tipos, o al menos dentro de aquellos que están más cerca del mundo real, hay argumentos basados en conflictos deónticos, axiológicos o epistemológicos (No estoy convencida con la categoría alética de Dolezel, pues el concepto cubre qué es posible en un mundo, no un tipo de conflicto).
Pavel no proporciona una tipología, pero él distingue entre ontologías homogéneas y “salientes” (por ejemplo, mundos que hacen una distinción entre dos reinos antitéticos, como lo sagrado y lo profano, y aquellos que no lo hacen). Creo que mi propio tipología podría ser reescrita para tener en cuenta esta distinción.
AL: En su libro, usted misma proponía una cierta revisión del “catálogo”. Quizás debamos considerar nuevas (in)compatibilidades entre el mundo actual y el ficcional. ¿Qué cambios haría veinte años después de su obra?
MLR: Podría refinar las categorías que propongo (las subcategorías), pero me quedaría con las principales. Me gustaría ampliar la “compatibilidad del inventario” que cubre la ficción histórica. Hay obras que rellenan los vacíos con información desconocida (de forma que los acontecimientos narrados, aunque no están documentados, son tomados por el lector como “pudieron ser reales”) y obras que atribuyen propiedades imaginarias a los personajes históricos. El primer tipo no añadirá ningún rasgo a la historia documentada, el segundo sí.
También ampliaría la categoría de “lógicamente imposible” en dos tipos: mundos donde romper las reglas de la lógica es dominante y textos que restringen las contradicciones lógicas a ciertas bolsas de irracionalidad, creando lo que llamo una ontología de queso suizo. Un ejemplo es House of Leaves de Mark Danielewski. Tiene lugar en una casa que es más grande desde dentro que desde fuera (contradicción lógica), pero el resto del mundo es normal. Pasan cosas muy extrañas cuando alguien está dentro y no puede salir de la casa (quizás Pavel llamaría a esto ontología saliente).
También podría hacerse una distinción basada en obras de ontología clásica (el mundo real) y no clásicas (hechos contradictorios presentados como reales, como los que se ven en The Babysitter de Robert Coover).
AL: ¿Ve posible establecer una relación entre las “energías sociales” o “modos de existencia” y sus relaciones de accesibilidad entre mundos?
MLR: No puedo responder a esto porque no estoy familiarizada con autores como Stephen Greenblatt. Quizás la teoría de los mundos posibles te parece más tentadora mostrando su potencial para el análisis social, lo cual es una preocupación de primer orden en la actualidad.
AL: ¿Algún comentario final?
MLR: El artículo que adjunto (sobre todo, la sección de temas para ir más allá en la investigación) te dará una idea de la dirección que anticipé para la teoría de los mundos posibles. Creo que el camino más prometedor es la colaboración entre los acercamientos cognitivos a la narrativa y la teoría de los mundos posibles. Mi modelo, que traza los diferentes dominios en los que el lector clasifica la información (esto es un hecho, esto es una creencia de un personaje, esto es una creencia del personaje acerca de la creencia de otro personaje, esto es un deseo, esto es un contrafáctico, etcétera) anticipa usos actuales de “la teoría de la mente” en narratología.
Recientemente estoy más interesada en los múltiples mundos que postula la mecánica cuántica, lo cual da algún tipo de apoyo científico a la noción de mundos posibles. No creo que la ciencia pueda “verificar” un concepto filosófico, pero la idea de “muchos mundos” ha inspirado algunas tramas interesantes en ciencia ficción.
ANDRÉS LOMEÑA.
8/12/2011
ENTREVISTA CON MARIE-LAURE RYAN
ANDRÉS LOMEÑA: Quisiera preguntarle por los “mundos de ficción”. Creo que ha iniciado, junto con Lubomir Dolezel, Thomas Pavel, Umberto Eco y algunos otros, una revolución teórica. Últimamente, los mundos ficcionales parecen de capa caída. ¿Qué ha ocurrido? ¿Es posible resucitar estos estudios?
MARIE-LAURE RYAN: Hay un gran interés por la pregunta de la ficción y por la idea de “mundos”. Todo esto constituye los llamados “mundos de ficción”. Sobre todo en Francia, la obra de Jean-Marie Schaeffer sobre la ficción y la reciente antología de Francoise Lavocat, La theorie litteraire des mondes posibles, demuestran este interés. A mí me han pedido contribuir con artículos sobre la teoría de los mundos posibles en varias enciclopedias. Adjunto mi contribución más reciente en este campo, que será publicada muy pronto en el Handbook of Narratology: http://hup.sub.uni-hamburg.de/lhn/index.php/Main_Page.
Una idea que está poniéndose de moda es la noción de “storyworld” (que cubre los textos de ficción y los de no ficción). Organicé una conferencia sobre “Storyworlds a través de los medios” el pasado verano en Mainz, Alemania (la casa natal de Johannes Gutenberg... allí están muy interesados en los medios). La web es: http://www.storyworlds.de/. Ahora estoy en el proceso de editar un volumen con los artículos de esas conferencias.
Por último, pienso que ha habido un renacimiento del interés en los mundos posibles debido a la tecnología digital y al fenómeno de los mundos online, como por ejemplo World of Warcraft. Es como si los mundos posibles se hubieran materializado.
AL: Possible worlds, artificial intelligence and narrative theory es un libro difícil de conseguir. ¿Ha pensado en publicar una nueva edición?
MLR: Lo he estado pensando, pero he estado tan ocupada con otros proyectos que no he tenido tiempo para hacerlo. El libro está aún disponible en Amazon.com como impresión bajo demanda.
AL: Me gustaría hablar de su tipología de los mundos posibles. Nadie ha escrito una tan clara y completa como la suya. Thomas Pavel no dijo demasiado en su libro Fictional worlds. Brian McHale tampoco. Lubomir Dolezel es quien hizo una propuesta más clara con sus mundos de ficción organizados según ciertas restricciones: aléticas, deónticas, axiológicas y epistemológicas. Sus categorías son más complejas, donde hay un inventario de unas nueve o diez relaciones de accesibilidad. ¿Podemos establecer alguna conexión entre esas dos tipologías? ¿Ha hablado alguna vez con Lubomir Dolezel, Thomas Pavel o Umberto Eco para alcanzar algún consenso o conclusión sobre los mundos de ficción?
MLR: No he hablado con ninguno de esos académicos sobre construir una tipología general, pero creo que la tipología de Dolezel y la mía son compatibles. Las categorías de Dolezel describen tipos de tramas, o mejor dicho, tipos de conflicto. Éstas se centran en “acontecimientos”. Mi tipología, basada en las relaciones de accesibilidad, tiene que ver con la configuración de un “storyworld”: qué existe, qué es posible en él. Dentro de la mayoría de mis tipos, o al menos dentro de aquellos que están más cerca del mundo real, hay argumentos basados en conflictos deónticos, axiológicos o epistemológicos (No estoy convencida con la categoría alética de Dolezel, pues el concepto cubre qué es posible en un mundo, no un tipo de conflicto).
Pavel no proporciona una tipología, pero él distingue entre ontologías homogéneas y “salientes” (por ejemplo, mundos que hacen una distinción entre dos reinos antitéticos, como lo sagrado y lo profano, y aquellos que no lo hacen). Creo que mi propio tipología podría ser reescrita para tener en cuenta esta distinción.
AL: En su libro, usted misma proponía una cierta revisión del “catálogo”. Quizás debamos considerar nuevas (in)compatibilidades entre el mundo actual y el ficcional. ¿Qué cambios haría veinte años después de su obra?
MLR: Podría refinar las categorías que propongo (las subcategorías), pero me quedaría con las principales. Me gustaría ampliar la “compatibilidad del inventario” que cubre la ficción histórica. Hay obras que rellenan los vacíos con información desconocida (de forma que los acontecimientos narrados, aunque no están documentados, son tomados por el lector como “pudieron ser reales”) y obras que atribuyen propiedades imaginarias a los personajes históricos. El primer tipo no añadirá ningún rasgo a la historia documentada, el segundo sí.
También ampliaría la categoría de “lógicamente imposible” en dos tipos: mundos donde romper las reglas de la lógica es dominante y textos que restringen las contradicciones lógicas a ciertas bolsas de irracionalidad, creando lo que llamo una ontología de queso suizo. Un ejemplo es House of Leaves de Mark Danielewski. Tiene lugar en una casa que es más grande desde dentro que desde fuera (contradicción lógica), pero el resto del mundo es normal. Pasan cosas muy extrañas cuando alguien está dentro y no puede salir de la casa (quizás Pavel llamaría a esto ontología saliente).
También podría hacerse una distinción basada en obras de ontología clásica (el mundo real) y no clásicas (hechos contradictorios presentados como reales, como los que se ven en The Babysitter de Robert Coover).
AL: ¿Ve posible establecer una relación entre las “energías sociales” o “modos de existencia” y sus relaciones de accesibilidad entre mundos?
MLR: No puedo responder a esto porque no estoy familiarizada con autores como Stephen Greenblatt. Quizás la teoría de los mundos posibles te parece más tentadora mostrando su potencial para el análisis social, lo cual es una preocupación de primer orden en la actualidad.
AL: ¿Algún comentario final?
MLR: El artículo que adjunto (sobre todo, la sección de temas para ir más allá en la investigación) te dará una idea de la dirección que anticipé para la teoría de los mundos posibles. Creo que el camino más prometedor es la colaboración entre los acercamientos cognitivos a la narrativa y la teoría de los mundos posibles. Mi modelo, que traza los diferentes dominios en los que el lector clasifica la información (esto es un hecho, esto es una creencia de un personaje, esto es una creencia del personaje acerca de la creencia de otro personaje, esto es un deseo, esto es un contrafáctico, etcétera) anticipa usos actuales de “la teoría de la mente” en narratología.
Recientemente estoy más interesada en los múltiples mundos que postula la mecánica cuántica, lo cual da algún tipo de apoyo científico a la noción de mundos posibles. No creo que la ciencia pueda “verificar” un concepto filosófico, pero la idea de “muchos mundos” ha inspirado algunas tramas interesantes en ciencia ficción.
ANDRÉS LOMEÑA.
8/12/2011
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